Cualquier persona que abre una tienda no vende sólo productos, también vende experiencias. De las panaderías que solo vendian un bocadillo para el desayuno, un pastel para el café y pan para la cena, se han convertido en proveedores para el servicio al cliente durante todo el día.

Antes el consumidor compraba en el Mostrador el producto y se iba, ahora, si el ambiente y el espacio es relajado prefrieren quedarse y disfrutar del lugar para tomar su café. La simple panadería, ahora es la cafetería, el restaurante, la segunda sala de estar. (preferiblemente con terraza.) Proveedora de múltiples servicios.

Quien quiere consolidarse como un panadero, pastelero, restaurador o una cadena de tiendas, necesita un socio furte que entienda su negocio. Alguien que está tan cerca de sus clientes que entienda cómo deberían ser todos los días de sus clientes. Usted acaba de encontrar un socio. ¡Bienvenido a Berner!

René Riesner, Director General